sábado, 11 de junio de 2011

Siguiente workcamp: Far far away! Icelandic heritage

Y ahí es donde estoy, en el far far away! Cuando lo leí por primera vez me recordó uno de los lugares que se mencionan en la película Shrek, creo que donde vivía el Príncipe Encantador y otros ogros y trolls, y es que el nombre de este campo de trabajo no podía ser más acertado. Primero porque esto justo en la otra punta de Reykjavík, a unos 800 kilómetros aunque con las carreteras de aquí se tardan unas 11 horas en recorrerlos y segundo porque parece que vivimos en un mundo de elfos y trolls.
Cada roca, curva o montículo tiene una historia salida de un cuento de hadas o una saga (historias escritas hace varios siglos donde se mezcla realidad y ficción, y que se ambientan en zonas de Islandia fácilmente reconocibles e incluso en granjas que siguen existiendo) y la gente sigue siendo tan supersticiosa que cuesta creer que esté en uno de los países más avanzados del mundo. Por ejemplo, siguen creyendo que si una roca está colocada en un determinado sitio es porque los elfos lo quieren así y cuando construyen nuevas carreteras no se atreven a moverlas y las hacen rodeando determinadas rocas.
En este campo de trabajo somos sólo cinco personas y por suerte o por desgracia todos hablan inglés fenomenal (una inglesa, una americana, un finés y una polaca) así que me paso el día preguntándoles si me lo pueden repetir. Al menos creo que mi pronunciación está mejorando aunque es cansadísimo no poder hablar tan rápido como piensa su cerebro y estar dándole vueltas a las frases para encontrar todas las palabras.
Nuestro trabajo consiste en ayudar en la limpieza y traducciones de uno de los museos nacionales que hay repartidos por el país. Son unas antiguas “cabañas” del siglo XVII que se han ido utilizando generación tras generación y en las que se puede ver como la tecnología fue llegando a esta zona. No requiere mucho esfuerzo físico y encima como ha estado nevando casi toda la semana (aunque no os lo creáis aquí seguimos a unos 3 °C de media) hemos estado casi siempre trabajando dentro. La verdad es que es un chollazo de campo de trabajo porque el grupo es pequeñito y muy interesante, buen alojamiento, mucha comida, trabajo sencillo y sobre todo un coche para poder hacer excursiones por la zona.
Os dejo algunas de las fotillos que he ido haciendo estos días:

Una de las impresionantes cascadas que se pueden ver desde la carretera número 1 (casi la única que hay en Islandia) en la zona sur.


Se puede ver también en la carretera del sur. Es el glaciar Skeiđarárjökull totalmente cubierto por las cenizas del volcán Grimsvötn, el que entró en erupción el mes pasado.


Vistas desde Vopnafjöđur, el fiordo donde estoy viviendo ahora mismo.



Mi cara después de tener que saborear el caramelo más asqueroso que he probado en mi vida. Es una mezcla de regaliz y sal en el exterior. Aquí el regaliz es la chuchería por excelencia pero también lo usan en licores, helados, galletas, etc., una delicia vamos.












Vistas desde los ventanales de nuestro comedor en diferentes días.



Desierto de lava y lago de Mývatn.



Vistas desde una de las piscinas geotérmicas más famosas de Islandia. El agua es tan azul por la cantidad de sales minerales que contiene y aunque parezca imposible el fondo de estas piscinas es de arena volcánica (negra, claro). 

3 comentarios:

  1. Dios, qué cara. El dulce no te sienta muy bien (con cariño) :P

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  2. Ya se que salgo con cara de pasa pero me ha parecido divertido ponerla ;P

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  3. Hola Albita, estoy con Elena viendo la entrada y ¡¡¡Por Dios, por Dios, Querems irnos para allá. Qué envidia!!! Disfruta, pásatelo bien y aprende inglés por los dos. Un besazo de Elena y JJ.

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