viernes, 27 de mayo de 2011

Skriđuklaustur – making history

Este es el nombre del campo de trabajo que estoy haciendo ahora mismo y aunque según la descripción del campo los trabajos que hemos venido a hacer aquí son arqueológicos, de renovación y medio ambiente, lo único que hemos hecho, los días que el tiempo nos lo ha permitido, son trabajos de jardinería.
Con esto no quiero decir que no me esté gustando, lo único es que me esperaba otra cosa, pero con todos los noticiones que estamos teniendo cómo para aburrirse. Os cuento un poco cómo ha sido mi semana para que os hagáis una idea:
El viernes pasado volví a Reykjavík del curso de EVS que estaba haciendo en un colegio abandonado en el norte de Islandia y supuestamente al día siguiente por la mañana tenía que venir aquí con la gente de otro campo de trabajo que se dirigía al este, porque mi campo había empezado cuatro días antes. Llegamos a las 4 de la tarde y todavía tenía que buscar todas mis cosas que estaban repartidas entre varias casas (cada una en una punta de la ciudad), acompañar a José a ver una de las posibles habitaciones donde se puede mudar, hacer la maleta y si me daba tiempo contestar a vuestros emails, que se me habían ido acumulando durante toda la semana. En ese momento fue cuando me enteré por primera vez de todo el movimiento democrático que está viviendo España en los últimos días y por el cual os felicito sin duda, menudo notición!
Sobre las 9 de la noche me dijeron que no nos marchábamos al día siguiente, ya que habían surgido un montón de cosas que teníamos que hacer el sábado en Reykjavík. Fue un día totalmente frenético: compra y viajecito a Viđey, una isla muy cercana a Reykjavík, para dejar todo preparado para el campo de trabajo que iban a hacer allí;
asistencia a un espectáculo de la Fura del Baus que algunos de mis compañeros habían ayudado a montar;
ayuda para recoger, después fui a una concentración que habían organizado aquí varios españoles enfrente de la plaza del Parlamento y que estuvo interesantísima (nuestras reivindicaciones son parecidísimas a las que hicieron los islandeses hace dos años) porque algunos de los fundadores de los nuevos partidos islandeses acudieron a darnos consejos; asistencia al teatro para ver una pieza de danza extra-contemporánea (sin comentarios) con unas entradas regaladas y por último preparación de la maleta para salir de viaje al día siguiente.
Al domingo se le puede clasificar como de día totalmente agotador ya que nos tocaba recorrer unos 1000 kilómetros por la carretera número 1 (es la principal y única, y rodea toda la isla pasando por las “principales ciudades”) pero cuando empezamos a meter las cosas en el coche nos avisaron de que la parte del sur la habían cerrado por miedo a que el agua que llegase del derretimiento del glaciar a causa del volcán derribase los puentes que sostienen la carretera. La conclusión fue que nos tocó rodear la isla por la zona norte, un circuito unos 300 kilómetros más largo y que encima nos obligaba a pasar por las zonas donde continúa nevando. Tardamos unas 13 horas….y lo que es peor, tardamos 2,5 horas en hacer un recorrido de unos 100 km por la capa y hielo tan impresionante que tenía.
Una vez en el campo, mis acompañantes se tuvieron que quedar dos días más porque la carretera que necesitaban para llegar a su campamento base estaba cerrada por la nieve, algo que a mí me pareció fenomenal porque casi estaba más integrada con este grupo que con el mío, que a esas alturas ya llevaba 5 días de convivencia. Y desde entonces hasta ahora, trabajar en cosas de jardinería por la mañana, comer muchísimo, dar algún paseíto por la tarde si hace buen tiempo o ver alguna película en inglés si hace malo.
Está es la casa en la que estamos trabajando, la del escritor que os comenté en el post anterior.

 Está es la carretera que nos lleva a nuestra casa y que cómo podéis ver en la señal está cortada, algo no muy extraño en las carreteras islandesas.

Todavía no sé cuál será mi siguiente campo de trabajo ni dónde pero me han hablado tan bien de tantas zonas de Islandia que tampoco me preocupa mucho.

viernes, 20 de mayo de 2011

EVS training

¡No! ¡No me ha tragado la tierra! El haber estado alejada del mundanal ruido se debe a que he estado toda la semana haciendo un curso específico para los voluntarios que hemos venido a Islandia a través del programa de “Juventud en acción”. Nos hemos juntado unas 24 personas de diferentes organizaciones en Laugar, Sælingsdal, el sitio más inhóspito que os podáis imaginar. Hemos estado viviendo en un antiguo colegio que está casi completamente rodeado de montañas así que se puede decir que hemos sido los únicos habitantes en unos 80 km2, que es todo lo que me llega la vista, aunque estoy segura de que al otro lado de las montañas sigue sin vivir nadie. Hemos estado haciendo talleres sobre cómo aprender, tolerancia y cosas por el estilo que la verdad es que ya me habían explicado en el curso que hice en Málaga dos meses antes de venir aquí.
Lo más interesante ha sido por supuesto la localización del centro, la excursión a Stykkishólmur de la que os cuento más cosas más adelante y conocer gente con la que podré contactar más adelante.
También quería utilizar esta vez el blog para hacer un poco de propaganda acerca del EVS porque creo que no se conoce lo suficiente y es una oportunidad fantástica que tenemos los jóvenes para vivir en el extranjero una temporada larga sin necesidad de poner nada de dinero de nuestro bolsillo. Lo siento mucho por mi amigo y compi Juanjo y por Montse que leen este blog a menudo porque sé que de haberlo sabido a tiempo se habrían apuntado sin dudarlo y es que una de las pegas del programa es que está limitado a gente de entre 18 y 30 años. Lo único que hay que hacer para apuntarse es buscar entre los proyectos que aparecen en la una base de datos, empezar a mandar currículums y cartas de motivación y esperar a que te seleccionen en algún sitio. Después buscas una organización de envío, que en mi caso es la Casa de la Juventud de Alcobendas y esperas a que la UE apruebe tu proyecto. Si todo sale bien puedes pasar de 3 a 12 meses en un país de la UE, candidato a serlo o en algún país vecino (Marruecos, Túnez, etc), con comida, alojamiento, dinero de bolsillo, seguro médico, formación lingüística y viaje de ida y vuelta pagados. Tu contribución será trabajar más o menos 5 días a la semana entre 6 y 8 horas, hacer amigos e intentar que la gente se vaya concienciando sobre el poder del trabajo voluntario. No está mal, no?
Como os he dicho, dentro de este curso también hemos hecho una excursión y esta vez ha sido a la población más importante de la península de Snæfellsnes, que según figura en mi guía cuenta con 1100 habitantes y que en la realidad me costó encontrarme con 20 personas durante todo el día, y eso que fue el único día de la semana que no nevó. Nos llevaron allí para hacer una excursión en barco alrededor de los 2400 islotes que rodean esta población y poder disfrutar de la gran cantidad de aves que viven en la zona. Además pudimos ver de lejos casas de granjeros (la mayoría ya abandonadas) que en el pasado decidieron alejarse durante décadas del mundo y vivir en los islotes más grandes, comer ostras y huevos de erizos recién pescados (no os lo aconsejo) y por último comer en un restaurante local una sabrosa sopa de marisco, uno de los platos típicos de esta zona.
Esta vez me despido con una novedad, ¡ya se cual será mi primer campo de trabajo! Me marcho mañana mismo al valle de Skriđuklaustur donde lideraré junto con una compañera un proyecto para adecentar los alrededores de un yacimiento arquelógico, un monasterio del siglo XV que después se convirtió en el hogar de Gunnar Gunnarsson, uno de los grandes escritores islandeses. ¡¡Hasta la vista amigos!!
Aquí estamos jugando a un juego basado en la vida de los vikingos introduciendo pequeños detalles sobre el trabajo con discapacitados, por eso lo de llevar el oro encajado hasta la nariz.

Esta foto está sacada a las 23:45h, porque en esta época del año, aunque llegue a anochecer y amanecer ya nunca está oscuro. ¡Nos os podéis imaginar lo difícil que es dormir algunas noches!! 


Excursión en el barco con mi amiga estona Eleen.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Training


No se puede decir que el grupo de voluntarios de larga estancia esté al completo porque según lo que nos han contado irá llegando más gente durante todo el verano pero sí que hemos llegado el grupo de voluntarios que se encargará de coordinar los campos de trabajo durante este verano.
Somos 16 voluntarios: 2 franceses, 2 españolas (mi compañera Lara es fotógrafa y se encargará de liderar todos los “photomarathon”, que son los campos de trabajos dedicados a aprender sobre fotografía y hacer una exposición al final), 3 rumanas (una de ellas sólo estará en el albergue llevando cosas de medio ambiente), una polaca, una estona, un letón, un lituano, una italiana y 4 ingleses, que por supuesto son los que peor entendemos.
Nos pasamos el día metidos en el albergue aprendiendo técnicas para liderar grupos, cómo hacer la compra, recetas de cocina utilizando sobras, viendo películas sobre temas medioambientales, haciendo juegos y dinámicas y sobre todo hablando los unos con los otros para conocernos mejor. Ayer fue el único día que salimos del albergue y fue para hacer una excursión a Hveragerði,  el sitio donde se juntan un río de agua caliente con otro de agua fría que os comenté.  El paisaje era totalmente diferente al de hace un mes porque ya no estaba cubierto por la nieve y se podía ver la hierba del año pasado todavía marrón (cada año se quema con las heladas) y pequeñas áreas de un verde que parece artificial cerca de las corrientes de agua. Lo que más me llamó la atención en esta segunda ocasión es el no poder hacerme una idea general de los distintos procesos geológicos que han intervenido a lo largo de millones de años para crear este paisaje. Está claro que todo se debe a distintas erupciones volcánicas intercaladas con erosión pero, ¿eso es todo? Tanto en el instituto como en la universidad la asignatura de geología ha sido de mis favoritas, te ayuda a entender un montón de cosas, pero nada de lo que he aprendido en estas clases me sirve para explicar estos paisajes, tan salvajes por así decirlo, así que me tienen de lo más intrigada.

sábado, 7 de mayo de 2011

Art without borders

Este es el título del último campo de trabajo que hemos realizado aunque no se le puede llamar campo de trabajo porque no se ha apuntado ningún voluntario y todos los trabajos los hemos hecho entre los voluntarios de larga estancia que ya estábamos aquí.
Art without borders es un festival de arte, todo realizado por artistas amateur con alguna discapacidad. Ha habido encuentros de todo tipo, desde exposiciones de cuadros a obras de teatro y nosotros les hemos ayudado a montar sus exposiciones, mercados de artesanía y sobre todo a llevar las cosas de un sitio a otro. Diciéndolo así parecen trabajos que no aportan mucha satisfacción pero para mí ha sido todo lo contrario. Durante estos días he podido hablar con más islandeses y sobre todo con más gente de la calle que en todo el mes que llevo aquí. Ha sido muy interesante compartir ideas, diferencias entre países y sobretodo ver las diferencias de trato que reciben las personas en cada país.
Aquí por ejemplo, hemos estado trabajando en varios centros de día para discapacitados psíquicos, todos públicos por supuesto (la calidad es tan buena que dudo de que existan centros privados), y me he quedado maravillada con la atención que reciben los enfermos. Tocan a un ratio de un trabajador por cada dos personas y todos los empleados están tan volcados en sus tareas y en hacer que las personas que acuden allí aprendan, se diviertan y crezcan como personas que incluso tratan de firmar todo tipo de acuerdos con el resto de empresas locales para conseguirles los mejores materiales, instrumentos, libros, etc., lo más baratos posibles cuando, siendo meros funcionarios, no tendrían ninguna obligación de hacerlo o por lo menos eso es lo que comunmente se piensa en España.
Aunque en Islandia están pasando por una crisis financiera bastante grave se nota que en el 2007 fueron el país con mayor calidad de vida del planeta porque aunque todos los islandeses se quejan de los recortes que está haciendo el gobierno siguen estando a años luz de lo que tenemos en España.
Como despedida os dejo unas cuantas fotillos de alguna de sus obras de arte y también de una noticia que salió el 2 de mayo en el periódico Morgunblaðið donde salgo en una de las fotos montando una exposición (por cierto, soy la del suelo, la que está sentada en una postura súper rara).



martes, 3 de mayo de 2011

Por fín llegó la primavera

No sé si será una falsa alarma pero después de pasar un primero de mayo de lo más nevadito (os enseño una foto de lo bonito que estaba el puerto esa noche y otra de mi calle) llevamos dos días soleados y con una temperatura más que aceptable. Hoy incluso hemos comido en el jardín del hostal al que nos hemos mudado, aunque sólo porque estos europeos son unos captadores de rayos de sol natos porque yo he pasado un frío…


Como digo, hoy mismo nos hemos mudado a uno de los hostales de la ciudad donde estaremos 10 días haciendo un curso que nos preparará para ser “líderes” de los campos de trabajo de este verano. A la vez, mis nuevos compañeros están llegando y por el momento somos un grupo formado por tres ingleses, dos franceses, una italiana, una estona, una polaca y yo, aunque en los próximos dos días llegarán siete personas más de otros países (incluida otra española que se encargará de dar las clases de fotografía).
Es un sitio muy bonito y lo más importante es que estamos puerta con puerta con la piscina más grande de la ciudad. Por supuesto, el agua caliente se trae de la central geotérmica más próxima donde emerge de forma natural a más de 100°C. El vapor es el encargado de mover unas turbinas y el agua se manda a Reykjavík donde llega rondando los 80°C así que no gastan nada en calentarla, más bien en enfriarla. Lo especial de esa piscina es que está al aire libre y que además de la zona de nado tiene multitud de “hot spots” a diferentes temperaturas. Aquí es el deporte nacional el ir a uno de estos agujeros a mojarse el culete mientras se habla con los amigos, se liga, se planifican viajes, etc. La gente se pasa horas bajo el agua porque además lo bueno que tienen estas piscinas es que no le añaden cloro ni ningún otro desinfectante (antes de meterte dentro del agua es obligatorio lavarse concienzudamente mientras mujeres o hombre, dependiente del género del vestuario, te observan con atención) así que no resecan tanto la piel ni te escuecen los ojos después.


Otra de las utilidades curiosas de esta agua (a parte de que llega directamente a las casas haciendo que los calentadores sean totalmente innecesarios) es el sistema de tuberías que tienen en las principales calles de Reykjavík. Las montan por debajo del asfalto con lo que consiguen que la nieve y el hielo no lleguen nunca a cuajar y se reduzcan los problemas de tráfico por estas zonas. Este sistema sería carísimo en cualquier otra parte del mundo pero aquí simplemente…”is for free!”
Me despido hasta la próxima que me apetece ver un poquito del Madrid-Barcelona, ¿raro no? Debe ser que ya empiezo a echar de menos a España….