jueves, 28 de abril de 2011

My first exhibition

Creo que ya os lo conté pero por si acaso, el objetivo final del campo de trabajo de fotografía, además de aprender un poquito de técnica, era el crear una exposición entre todos.
En otras ocasiones los alumnos se habían limitado a colgar las fotos en la pared y listo pero esta vez quisimos hacer algo más original, y viendo las impresiones que tenían todos los fotógrafos que nos han ido dando clase nos pareció que la cosa podía salir bien.
La exposición consistió, y hablo en pasado porque la montamos hace cinco días aunque está previsto que siga montada hasta finales de mayo en el vetíbulo de uno de los albergues de la ciudad, en crear un sendero con nuestras fotos, una especie de metáfora del recorrido que cada persona hace a lo largo de su vida. Un recorrido que muchas veces no nos permite mirar de frente y con perspectiva, en el que podemos encontrar bifurcaciones o alternativas y sobre todo un recorrido en el que habrá que tomar multitud de decisiones. Al final del recorrido, es cuando podemos descansar, levantar la cabeza y mirar hasta donde hemos llegado, que en nuestra exposición se materializa en una pantalla de televisión en donde se puede ver un pequeño video que crearon dos de los participantes y en el que aparezco primero durmiendo y después avanzando por una cuesta formada por rocas.
A uno de los lados de la pantalla dejamos una zona libre para que los que fueran a ver la exposición pudieran dejar sus comentarios pero como no nos hemos vuelto a acercar a ver cómo está no sé si nos habrán escrito algo.
Bueno, mejor os dejo un pequeño resumen fotográfico y así veis cómo nos quedó. Primero os pongo fotitos de como nos quedó la exposición y después de cada una de las fotos.














Voy a intentar subir el video pero con lo lento que va no se si lo conseguiré.

lunes, 25 de abril de 2011

The Golden Circle

El jueves de la semana pasada nos fuimos de excursión a hacer una ruta en coche llamada “The Golden Circle” que para los hispanohablantes es algo así como “El Círculo Dorado”. Se recorren más o menos 300 km pasando por lugares tan impresionantes como el Parque Nacional de  Þingvellir, el géiser más antiguamente conocido, la cascada más grande de Europa, el cono de un volcán inactivo con una lagunita en el interior y, dependiendo del tiempo que se tenga, por unas cuantas curiosidades más. Vamos, una ruta que todo geólogo que se precie debe hacer al menos una vez en la vida.
Nosotros hicimos esta excursión en medio día porque por la tarde el grupo se iba a Blue Lagoon, otro de los enclaves turísticos de la isla, así que íbamos un poco ajustados de tiempo. Fuimos en la furgoneta automática de nueve plazas que tiene SEEDS (la ONG con la que estoy trabajando) y pude conducirla un rato así que volví encantada. La verdad es que no tiene ningún misterio, sobre todo aquí donde es rarísimo cruzarse con otro coche por la carretera y los aparcamientos están hechos a la medida de los todoterrenos más grandes que hay por aquí.
La primera parada fue en Þingvellir, el lugar donde se estableció el primer parlamento del mundo. Se piensa que se creó sobre el año 930, cuando llegaron los primeros pobladores escandinavos y se ha mantenido hasta hace unos 50 años. Se eligió este lugar por estar bien comunicado con el resto de Islandia, contar con madera con la que hacer fuego y suficiente agua potable, algo importantísimos en aquella época donde me imagino que recorrer más de 100 km por estas tierras heladas era una aventura a vida o muerte. Ahora mismo lo único que queda de la primera construcción vikinga es un cartel que indica el lugar y unas cuantas piedras amontonadas.
Otra de las curiosidades de este lugar y por lo que ha sido declarado Parque Nacional es porque es el lugar del planeta donde mejor se ve la unión de dos placas tectónicas, en este caso la Americana y la Euroasiática. Estas placas tienden a separarse poco a poco (4 metros desde la época vikinga) aunque de vez en cuando hay movimientos bruscos que hacen que el terreno se hunda y se creen agujeros impresionantes.


La siguiente parada fue en Geysir, lugar del que deriva el nombre de geiser. Además del más grande (el agua alcanza los 80 metros y erupciona aproximadamente cada 7 minutos) hay otro más pequeñito y varias lagunitas en las que se puede ver el agua hirviendo y todas las sales depositadas alrededor. Os pongo alguna fotillo pero no hacen justicia, aquí parecen una caquilla y a mí me pareció impresionante.



Después fuimos a Gullfoss (“cascada de oro”), la cascada más grande que he visto jamás. Tiene dos caídas de agua, una de 11 y otra de 21 metros y después de la segunda el agua transcurre a través de una gran grieta entre las rocas dando la impresión de que el agua se pierde en el interior de la Tierra. Según me han contado esta cascada se congela durante los días más fríos, algo que no soy capaz ni de imaginarme porque baja tantísima agua que parece imposible detenerla.  Por supuesto esto fue lo que más me impresionó del viaje y estoy deseando volver a hacer otro campo de trabajo por Reykjavik para poder repetir esta excursión y verlo con más calma.


La última parada fue en el cráter volcánico Kerið. Es muy chiquitito pero muy bonito porque se mezclan los colores rojizos de los materiales férreos de las últimas erupciones, el verde del musgo que hay alrededor y el azul ceniza del lago interior que se ha formado con el agua de lluvia. Cuando fuimos por supuesto que hacía muy mal tiempo pero tienen hasta banquitos alrededor para sentarse a contemplar el bonito paisaje.

Siento estar todo el tiempo comentando que si esto es lo más grande, lo otro lo más antiguo, etc. pero es que en Islandia se lleva mucho esto. Les encantan las comparaciones y los superlativos y cualquier cosa tiene que ser lo mejor en algo, aunque sea la “cosa” más grande de la zona Este de cuadrante Sur de Reykjavík, tienen que escribirlo en un cartel y dárselo a conocer a todo el mundo, es verídico.

miércoles, 20 de abril de 2011

Creo que hacer fotos no es lo mío

No se por donde empezar a contar mis últimas aventuras porque hacemos tantísimas cosas cada día y tan variadas que es imposible contarlo todo.
Ayer por ejemplo, estuvimos toda la mañana repartiendo las tarjetas ecológicas de las que os he hablado en alguna ocasión, por la tarde en un estudio semiprofesional que creamos en nuestra casa con el material que nos trajo el fotógrafo que nos está dando casi todas las clases y por la noche seleccionando entre todos las fotos que vamos a poner en la exposición. A esto hay que sumarle el lavar todos los platos de la comida y la cena, ir un rato a internet y dormir un poquito la siesta, tengo que reconocerlo.
Mi reparto de cartas empezó por la universidad de Reykjavík (la más moderna de las dos que tienen) donde me fijé en dos cosas; una es que la mayoría de los estudiantes van en coche (un 50% de ellos son todoterrenos con ruedas elefánticas) y la otra es que en todos los edificios que he estado hay espacios muy amplios y luminosos llenos de mesas para hacer trabajos en grupo. Además está todo pensado para que los estudiantes lleven su propia comida, se conecten a internet en cualquier sitio y hasta tienen juegos de mesa colocados en estanterías. ¡Quién volviera a ser estudiante!
Después fuimos a un hotel cercano al aeropuerto local (literalmente pegado a la ciudad y que hace que cada hora un avión sobrevuele las cabezas de todos nosotros y casi podamos ver a los pasajeros a través de las ventanitas) y resulta que como están implantando la ISO 14001 (sobre medioambiente) se ilusionaron un montón con nuestra visita. Fueron tan agradables que incluso me atreví a decirles que si necesitaban contratar a alguien para elaborar la documentación antes de la auditoría me llamaran a mí pero me dijeron que ya lo estaba haciendo una becaria, con lo que llegué a la conclusión de que hasta en los países que creemos más avanzados se siguen aprovechando de los estudiantes y recién licenciados.
Por último llegamos al centro comercial (uno de los dos que hay en toda la ciudad) donde nos había tocado repartir las tarjetas y cual fue mi sorpresa cuando descubrí que Islandia, uno de los pocos países europeos done no han conseguido establecerse los McDonals, cuenta con tiendas del grupo Inditex. Había un Zara enorme, casi del tamaño de un tercio de una de las plantas, con precios insultantes comparados con los de España y con bastante clientela para ser un día de diario por la mañana. Compartía planta con las mejores tiendas de ropa de diseño y joyas como si fuese una de ellas así que ya sabéis, llevad ropa de Zara al extranjero y seréis lo más de lo más ;-)
De la tarde en el estudio creo que lo mejor es que os ponga las fotos porque como bien dice el dicho más vale una imagen que 1000 palabras y en este caso pega a la perfección.




Como veis yo fotos lo que se dice fotos no es que hiciera muchas porque para poder trabajar con los flashes del estudio era necesario tener una cámara donde se pudiera incorporar el sensor que los activa y está claro que mi querida cámara compacta no es tan avanzada así que me dediqué a hacer de modelo de todas las ideas que se nos iban ocurriendo.
Respecto a la selección de fotos de la exposición ya os pondré la colección entera cuando salga el DVD, jajaja es broma, pero al menos tendréis que esperar al sábado que es cuando la inauguramos. De momento os pongo sólo la foto que hemos seleccionado entre las que yo hice. Se que queda muy desmejorada poniéndola junto a las que han hecho mis compañeros pero bueno, no tengo problemas en admitir que realmente hacer fotos no es lo mío.

Excursión fallida

Perdón por escribir con tanto retraso pero es que los días van pasando y nunca encuentro un rato para escribir algo más o menos comprensible.
El domingo pasado queríamos haber ido a la Península de Snæfellsnes, según todo el mundo uno de los sitios más bonitos de Islandia. Está como a unas cuatro horas en coche de Reykjavík (hay que tener en cuenta que aquí la velocidad máxima son 90 km/h) pero nos pareció que aun así merecía la pena ir. Según aparece en mi guía y siento daros tanta envidia, es un lugar donde se aúnan fiordos exuberantes, inquietantes picos volcánicos, espectaculares acantilados, amplias playas doradas y retorcidos ríos de lava. Además la zona está coronada por la brillante capa de hielo del volcán Snæfellsjökull, inmortalizado por Julio Verne en "Viaje al centro de la Tierra". Os digo que es lo que aparece en mi guía porque no llegué a verlo con mis propios ojos. A mitad de camino empezó a nevar de tal manera que la carretera quedó cubierta en unos cuantos minutos y aunque fuimos con cuidado tuvimos la mala suerte de deslizarnos sobre una capa de hielo que nos sacó de la carretera. Menos mal que había una zanja con suficiente nieve acumulada como para frenarnos sin llegar a volcar.
Enseguida pasó un 4x4 que nos ayudó a sacar la furgoneta de la zanja y volvimos a casa sanos y salvos para ir a las piscinas más grandes de Reykjavík a darnos un chapuzón de 3 horas.
Misteriosamente el lunes me volví a hacer un esguince en uno de los dedos del pie derecho, como hace dos veranos, pero bueno, con un poco de ibuprofeno y teniéndolo unido a otro dedo casi ni me entero.
Mañana volvemos a intentar salir de viaje, a ver qué tal se nos da porque encima me toca conducir a mí, una furgoneta enorme y con cambio de marchas automático así que ya os contaré.

jueves, 14 de abril de 2011

2º Campo de trabajo: Easter Photo Marathon

Ayer empezó el segundo campo de trabajo en el que estoy participando, esta vez cómo "líder". Lo pongo entre comillas porque en realidad lo que hago es ayudar a la verdadera coordinadora porque de momento no me han enseñado como hacerlo y hago lo que puedo con los conocimientos que ya tengo como monitora.
Somos un grupo de 9 personas: tres españoles, un francés, un checo, una danesa, una eslovaca, una italiana y una coreana. Somos un grupo muy diverso y sobre todo interesante porque la mayoría de la gente ha viajado un montón, conoce un montón de cosas y tiene ganas de contarlas. Por ejemplo, al francés le conocí hace unos días por casualidad en un bar de Reyjkavík cuando estábamos repartiendo unas tarjetas con mensajes ambientales. Él estaba sentado con un español y por eso empezamos a hablar porque llevaban toda la mañana grabando un documental acerca de la crisis islandesa y el referéndum que hubo el pasado sábado. La coreana es otro ejemplo, ha vivido últimamente en Japón pero ha estado viajando por Australia y Nueva Zelanda y ahora está terminando la carrera en Inglaterra. ¡¡Qué envidia!! ¡Yo también quiero ir a esos sitios!
Esta mañana hemos tenido la primera lección de fotografía con Günna, la artista a la que hemos ayudado en otras ocasiones y aunque realmente no nos han explicado nada nuevo si que me ha abierto un poco los ojos. Me refiero a que siempre me ha gustado la fotografía pero consideraba que no tenía ni los conocimientos ni el equipo necesario para hacer buenas fotos. Según lo que nos ha explicado lo más importante y a la vez lo más difícil es tener una buena idea, después está claro que conocer la técnica y tener un buen equipo ayudan a conseguirlo pero lo principal es la idea. Yo de momento tengo varias para el proyecto que tenemos que desarrollar durante este campo de trabajo pero ninguna me convence del todo pero al menos me ha dado esperanzas para poder sacar algo en claro de este curso.
Ya os iré contando como avanza mi proyecto y os pondré alguna fotito, y no creáis que me he olvidado de enseñaros los calcetines, pero es que todavía están en proceso de confección.

Cosas curiosas

Cada vez que viajo a otro país intento fijarme en las pequeñas diferencias que tiene con España y de momento he encontrado varios detalles curiosos que me han llamado la atención. Paso a contaros algunos de ellos:
Aquí los supermercados tienen una organización completamente diferente a los españoles pero lo más interesante es que tienen dos estancias completas para los productos refrigerados. No se conforman con tener neveritas o estanterías refrigeradas, aquí tienes que meterte en la habitación (una para frutas y verduras y otra para carnes, quesos y todo lo que os podáis imaginar) y buscar un buen rato para conseguir lo que quieres. La gente que ha venido conmigo a la compra sabrá lo mucho que temo pasar por los pasillos de los refrigerados y congelados porque acabo congelándome, incluso en verano, así que lo de meterme en estancias refrigeradas se me hace bastante insoportable.
Otra de las cosas que me ha sorprendido ha sido la cantidad de frutas y verduras que tienen. Debido a la latitud pensaba que iba a haber muy poca variedad y que los precios serían altísimos como ocurre en Inglaterra pero me he encontrado con un país que cultiva en invernaderos todo lo que puede y lo que no lo importa de Sudamérica. He comido mangos, plátanos, uvas, naranjas, melones y sandias durante estos días así que da la sensación de que nos encostramos en un país mediterráneo o incluso tropical. Gracias a esta variedad de frutas he podido encontrar otro de los detalles diferentes que tanto me gustan y es referente a las diferencias en las modificaciones genéticas que a cada país les gusta hacer a sus vegetales. No son tan dramáticas como las de intentar hacer sandias cuadradas para gastar menos dinero en el transporte pero si se notan. Las uvas por ejemplo, no tienen ni una pipa y la piel es más finita. No se como lo habrán conseguido pero es muy cómodo comerlas y no tener que ir escupiendo las pipitas.
Ya os iré contando más curiosidades que aunque no sé si os gustan a mí por lo menos me gusta dejarlas registradas porque luego es muy fácil olvidarlas.

sábado, 9 de abril de 2011

Primera semana en Islandia completada

Después de haber pasado una primera semana de lo más completa puedo hacer un balance bastante positivo de ella.
La organización de acogida es bastante buena, el trabajo que veo que hacen los líderes me gusta y el país, bueno, lo poco que he visto de él, me resulta potencialmente atractivo y la gente de lo más amable. Cierto es que nos pasamos el día trabajando en un ambiente internacional y la relación que he establecido con los islandeses ha sido bastante "profesional" pero todo han sido siempre buenas palabras y sonrisas por todas partes. Ayer por ejemplo, nos pasamos el día entero recorriéndonos las dos calles principales que tiene la ciudad para repartir tarjetas con consejos ambientales, mapas con contenido ambiental y unas cajitas para que dejen las pilas usadas y después ellos mismos las lleven a las gasolineras. Debí entrar en unas 100 tiendas aproximadamente y sólo en dos me miraron con cara rara para a continuación cogerme lo que les estaba dando con la idea de entregásrselo después a sus respectivos clientes. En Madrid creo que en la mayoría, por no decir en todas las tiendas de la calle Serrano y Precidos no me hubieran escuchado y en las que lo hiciesen, tirarían todo a la basura en cuanto se marchasen los plastas de la ONG. Aqui las cosas son bastante diferentes, en la mayoría de las calles no están ni dibujados los pasos de cebra porque los coches dan por hecho que deben parar cuando vean a algún peatón con intención de cruzar la calle.
Como no, no todo puede ser bueno. El tiempo es de lo más cambiante: pasa de hacer viento, a llover, luego nevar, después otra vez viento y así sucesivamente. El sol creo que lo vimos nuestro primer día cuando tuvimos al menos una hora de cielo despejado. Hasta me ha parecido interesante poner una foto del cielo azul porque no se cuando lo volveremos a ver. Pero bueno, aqui hay un dicho bastante típico; si no te gusta el tiempo, simplemente espera,  y lleva toda la razón, cada 15 minutos pasa una cosa deiferente
Os dejo unas cuantas fotitos más de estos días aunque por ahora las más bonitas son las de la excursión del domingo pasado.



 Interesante lección de Knitting...

martes, 5 de abril de 2011

Icelandic traditions and culture in Reyjkavik

Después de haber pasado mis primeros cuatro días en Islandia tengo que hacer un balance muy positivo de ellos. El viaje fue agotador pero una vez aqui, aunque las jornadas siguen siendo igual de agotadoras, están siendo fascinantes y de los más variadas.
Por el momento estoy participando en un campo de trabajo que se llama algo así como: "Icelandic traditions and culture in Reyjkavik" y somos ocho voluntarios: dos franceses, un belga, una italiana, una israelí, una estona y dos españoles (José y yo) y a parte de las tareas típicas de un campo de trabajo, que en este caso están siendo bastante light, nos van a enseñar un poco de la gastronomia y cultura islandesa y ojo al dato....¡A tejer! Aqui les enseñar a tejer en el colegio y todo islandés que se precie debe llevar un jersey hecho a mano con el mismo cuello rombeado para sentirse verdaderamente islandés.

Ayer tuvimos nuestra primera clase y yo al principio pensaba que iba a ser una actividad fácil y relajante pero todo lo contrario. Cuando acabamos estaba agotada: tenía los hombros y el cuello agarrotados de mantener la tensión para que no se me fuesen los puntos y no veía ni tres en un burro, jajaja. Hoy tenemos la siguiente clase así que ya os iré contando cómo van quedando mis calcetines, que es lo que me he propuesto hacer.

No tengo mucho más tiempo para escribir porque como os digo estamos muy liados haciendo cosas pero os dejo una fotillo que hizo José en la excursión del domingo. Fuimos a un valle donde se juntan dos ríos. Uno de agua helada procedente de la nieve y otro de agua subterránea en ebullición. Estuvimos dos horas andando por la nieve y el fango hasta llegar al punto en el que la temperatura nos pareció ideal para el baño. Una vez allí, ropa fuera y a darnos un baño rodeados de nieve y fumarolas que desprenden gases sulfurosos que para los no entendidos os diré que huele como a huevo cocido o por decirlo de otra manera, a pedo.

viernes, 1 de abril de 2011

¡Rumbo a la aventura!

Pues como bien dice el título de este blog esto es lo que intento. Después de muchos años soñando con la idea de realizar un gran viaje por fin se ha materializado y en unas horas estaré rumbo a Islandia, el país de hielo y lava.
Y os preguntaréis porqué he elegido Islandia. Pues la respuesta es muy sencilla, casualidad. En realidad lo que me motiva especialmente del destino es lo que voy a hacer allí. Un proyecto de voluntariado de 7 meses en los que seré coordinadora de campos de trabajo internacionales, aunque bueno, sin duda pienso disfrutar de lo lindo de paisajes espectaculares, un ambiente intercultural y sin duda una experiencia personal que creo única.
A priori lo único que conozco de Islandia, y que creo que se corresponde bastante con lo que los posibles seguidores de este blog puedan saber es que hace frío todo el año, se come mucho pescado, que Julio Verne eligió esta remota isla para iniciar su “Aventura al Centro de la Tierra”, que han estado a punto de declararse en bancarrota y que una intrépida vikinga les está sacando del aprieto y que los islandeses son una de las poblaciones mundiales que menos cruces genéticos ha sufrido a lo largo de la historia y que justamente por eso han sido como conejillos de indias para el proyecto Genoma. Pero bueno, supongo que habrá muchísimas cosas más así que a través de este blog iré contándoos mis aventuras y desventuras por el país de los géiseres y los glaciares e intentaré, en la medida de los posible, representar la figura del Tío Matt de los Fraggle Rock, aquel abuelete explorador que explicaba lo que había en el mundo exterior a sus amiguitos de una forma inocente y divertida.
Por eso, amiguitos míos, os invito a iniciar esta aventura juntos.