No se por donde empezar a contar mis últimas aventuras porque hacemos tantísimas cosas cada día y tan variadas que es imposible contarlo todo.
Ayer por ejemplo, estuvimos toda la mañana repartiendo las tarjetas ecológicas de las que os he hablado en alguna ocasión, por la tarde en un estudio semiprofesional que creamos en nuestra casa con el material que nos trajo el fotógrafo que nos está dando casi todas las clases y por la noche seleccionando entre todos las fotos que vamos a poner en la exposición. A esto hay que sumarle el lavar todos los platos de la comida y la cena, ir un rato a internet y dormir un poquito la siesta, tengo que reconocerlo.
Mi reparto de cartas empezó por la universidad de Reykjavík (la más moderna de las dos que tienen) donde me fijé en dos cosas; una es que la mayoría de los estudiantes van en coche (un 50% de ellos son todoterrenos con ruedas elefánticas) y la otra es que en todos los edificios que he estado hay espacios muy amplios y luminosos llenos de mesas para hacer trabajos en grupo. Además está todo pensado para que los estudiantes lleven su propia comida, se conecten a internet en cualquier sitio y hasta tienen juegos de mesa colocados en estanterías. ¡Quién volviera a ser estudiante!
Después fuimos a un hotel cercano al aeropuerto local (literalmente pegado a la ciudad y que hace que cada hora un avión sobrevuele las cabezas de todos nosotros y casi podamos ver a los pasajeros a través de las ventanitas) y resulta que como están implantando la ISO 14001 (sobre medioambiente) se ilusionaron un montón con nuestra visita. Fueron tan agradables que incluso me atreví a decirles que si necesitaban contratar a alguien para elaborar la documentación antes de la auditoría me llamaran a mí pero me dijeron que ya lo estaba haciendo una becaria, con lo que llegué a la conclusión de que hasta en los países que creemos más avanzados se siguen aprovechando de los estudiantes y recién licenciados.
Por último llegamos al centro comercial (uno de los dos que hay en toda la ciudad) donde nos había tocado repartir las tarjetas y cual fue mi sorpresa cuando descubrí que Islandia, uno de los pocos países europeos done no han conseguido establecerse los McDonals, cuenta con tiendas del grupo Inditex. Había un Zara enorme, casi del tamaño de un tercio de una de las plantas, con precios insultantes comparados con los de España y con bastante clientela para ser un día de diario por la mañana. Compartía planta con las mejores tiendas de ropa de diseño y joyas como si fuese una de ellas así que ya sabéis, llevad ropa de Zara al extranjero y seréis lo más de lo más ;-)
De la tarde en el estudio creo que lo mejor es que os ponga las fotos porque como bien dice el dicho más vale una imagen que 1000 palabras y en este caso pega a la perfección.
Como veis yo fotos lo que se dice fotos no es que hiciera muchas porque para poder trabajar con los flashes del estudio era necesario tener una cámara donde se pudiera incorporar el sensor que los activa y está claro que mi querida cámara compacta no es tan avanzada así que me dediqué a hacer de modelo de todas las ideas que se nos iban ocurriendo.
Respecto a la selección de fotos de la exposición ya os pondré la colección entera cuando salga el DVD, jajaja es broma, pero al menos tendréis que esperar al sábado que es cuando la inauguramos. De momento os pongo sólo la foto que hemos seleccionado entre las que yo hice. Se que queda muy desmejorada poniéndola junto a las que han hecho mis compañeros pero bueno, no tengo problemas en admitir que realmente hacer fotos no es lo mío.

Tu lo has dicho Albita... quien volviera a ser estudiante!... y esas fotos molan un montón. La de ti en rojo como si estuvieses enfadada, gritando, parece que seas una bruja frente a la marmita en plena erupción de su pócima en el caldero... jejeje... La tuya del paisaje es muy bonita.
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