Ufff hace casi 20 días que no he escrito, y no os creáis que
por falta de ganas sino porque no tengo tiempo, y eso que según nos decían en
octubre iba a llegar la tranquilidad…
A principios de mes estuve preparando la autoevaluación de
mi organización con otras dos compañeras. Una reunión de dos días de duración entre
20 personas, cada uno con sus ideas, quejas y sugerencias. Parecía una jaula de
grillos y la preparación fue de lo más estresante porque sabíamos que en
cualquier momento la gente se iba a lanzar al cuello de sus enemigos. Al final
todo salió bastante bien y en recuerdo de mi antiguo trabajo les expliqué la
metodología de las auditorías internas, abrimos no conformidades y ya estamos
empezando a trabajar en las soluciones.
La siguiente semana fue mitad y mitad. Parte del tiempo en
la oficina rellenando evaluaciones de todos los campos que he hecho (12 en total),
subiendo fotos a la página web y escribiendo noticias de hechos que ocurrieron
durante el verano (también me recuerda a algo…), y parte en la casa de campo de
SEEDS tejiendo alfombras con camisetas viejas, cocinando y copiando recetas.
Y esta última…he “culturizado” mente, cuerpo y espíritu,
aunque los resultados, me temo, no han
sido demasiado buenos. Me explico, he ido a la piscina para alegrar el cuerpo y
a cambio me ha salido una infección en la piel que me ha hecho ir al médico en
dos ocasiones y todavía no tiene pinta de curarse; he culturizado la mente
yendo a dos museos que casi me los podría haber ahorrado (también he estado en
una fábrica de lana que me ha encantado pero esto no quería decirlo porque me
estropea el párrafo pesimista que estoy escribiendo) y el espíritu leyendo
currículums de lo más inspiradores de jóvenes que quieren venir el año que
viene a hacer lo mismo que yo, aunque a
cambio he dejado casi de dormir (118 CV, cartas de motivación y cuestionarios
larguísimos). Ha sido una semana movidita y esta noche toca fiesta para conocer
a nuestros mentores, personas que tendrían que habernos guiado a lo largo de
estos meses y que a mí me lo van a presentar a dos semanas de que acabe mi
proyecto y mañana excursión a una cueva.
Ya sólo me queda contaros las últimas novedades, las
noticias frescas. Y es que he decidido quedarme en Islandia hasta Navidades. Me
da pena retrasar el volver a veros de nuevo pero es que tenía la sensación de
que todavía me quedaban cosas por hacer aquí. De todas formas ya no queda tanto
y volver con el turrón, como dice todo español, suena muy dulce.
Luz del "Imagine Peace Tower" de Reykjavík. Fue proyectado (y cada año reinaugurado) por Yoko Ono para celebrar el hipotético cumpleaños de John Lennon. Por eso se enciende cada año el 9 de octubre y se mantiene hasta el 8 de diciembre, día de su muerte. Además este año tuvimos mucha suerte porque al poco de encenderlo pudimos ver auoras boreales majestuosas.
Vistas del centro de Reykjavík desde la torre de la iglesia Hallgrims, el edificio más alto de Islandia.
Nuestra obra maestra, alfombra hecha a base de camisetas que nuestros voluntarias han ido olvidándose a lo largo del verano.
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