El domingo pasado vine con otros compañeros de SEEDS, todos líderes, al Parque Nacional de Vatnajökull. Tiene una extensión de unos 12.000 km2 (aproximadamente el 12% de la superficie de este país) y la mayor parte de ellos están ocupados por un gigantesco glaciar.
Según nos han contado (y los restos de carretera que hemos podido ver), el último gran desastre ocurrió en 1996 cuando un terremoto de fuerza 5.5 en la escala de Richter abrió una de las fallas que hay debajo del glaciar facilitando que la lava empezara a salir y derritiera las toneladas de hielo que lo cubrían. Esto produjo inundaciones descomunales, en concreto se desplazaron unos 45.000 m3 de agua por segundo arrastrando rocas y sobre todo icebergs de unos 10 m de altura que arrasaron carreteras, puentes y cualquier rastro de vida.
(No se ve muy claramente pero en el límite con el horizonte está el glaciar y el color grisáceo se debe a la ceniza de la erupción de mayo)
Ahora nosotros estamos viviendo a los pies de este gran iceberg, durmiendo en tiendas de campaña y desplazándonos todos los días unos 5 km en el interior del Parque para aniquilar una de las plantas que trajeron en los años 30 desde Alaska. La importaron con la idea de que hiciera los campos de cultivo más fértiles ya que es una gran fijadora de nitrógeno pero debido a aquí los inviernos son más cálidos que en Alaska y que no tiene depredadores naturales ha empezado a crecer por todas partes y es considerada una plaga. Por supuesto, no es bueno tener una especie invasora como ésta dentro del Parque así que nuestro trabajo consiste en ir arrancando de raíz de una en una todas estas plantas y arrancarles las flores, porque esta planta es capaz de producir semillas incluso estando muerta.
(Campo cubierto de lupinas antes de empezar a trabajar)
Menos mal que sólo estaré aquí una semana porque llevamos cuatro días trabajando con esto y ya tengo la espalda machacada, aunque me temo que en mi próximo campo de trabajo mi espalda también va a sufrir porque me toca hacer trabajos de jardinería, esta vez muy cerquita de Reykjavik.
No hay comentarios:
Publicar un comentario